miércoles, 16 de septiembre de 2009

"Échale salsita"


En tiempos tan dispersos donde el house, el schranz, el indie rock o el hip hop inundan nuestros oídos con sonidos tan dispares, parece no quedar espacio para los ritmos de siempre. Pero no es así, porque Barcelona no solo es ir al Razzmatazz, sino muchos más lugares que bailan a otro son. Este es el caso del Mojito Club, un lugar donde sí vas a bailar, donde abundan los ritmos calientes, con una mezcla de lo más latina (Danzoon, salsa, merengue, reggaeton y latín dance). Bébete un buen combinado con sabor latino, como por supuesto un buen mojito.

Mojito Club abre los 365 días del año y todos los días hay una fiesta diferente.



Mojito Club - C/Rosellón, 217

jueves, 10 de septiembre de 2009

Para admirar: "Barcelona en la palma de la mano"

(click en la foto para mayor tamaño)

Reuniones de amigos, parejas en momentos románticos,
"quedadas" de moteros o simplemente alguien respirando aire puro y admirando un paisaje con un sin fin de placeres visuales. Pocos lugares de Barcelona cumplirían estas funciones, pero en ninguno, seguro, seriamos capaces de poder tener la inmensidad de Barcelona en la palma de la mano. Todo esto puede ocurrir si nos desplazamos a la zona alta de la ciudad, concretamente subiendo la "Avinguda de Vallvidrera", llegaremos al "Mirador de Sarrià", también conocido como Mirador de Vallvidrera. Lugar en el cual podremos disfrutar de momentos relajantes, con una panorámica especial de la ciudad. Un lugar fotografiado desde una infinidad de ángulos, porque, mires por donde mires, una imagen especial encontrarás.



miércoles, 9 de septiembre de 2009

Para ver: “La Fuente que nunca esta sola”


La arteria vital de Barcelona, las Ramblas, llena de puestos coloristas de pintores, o vendedores de pájaros; lugar para el encuentro, el paseo o la inmovilidad de los mimos, es además territorio de cultura (teatro del Liceo) o de la compra (mercat de la Boquería). Desde su comienzo, junto a la plaza de Catalunya hasta su llegada al monumento a Colón, junto al mar, nos esconde grandes lugares, experiencias de todo tipo, grandes placeres para la vista: el museo Marítimo, la Iglesia de Betlem, la Plaça Reial o el mítico monumento a Colón señalando, algo aún sin determinar. De todos estos lugares, para pasear, comprar, culturizarse o simplemente para recrearse en un sin fin de placeres visuales, nos encontramos con un lugar, o mejor dicho, con una pequeña parcela en medio de toda esa grandeza que nos presenta las Ramblas, una pequeña fuente, como hay millones, pero ella no solo esconde litros de agua, sino grandes historias y tradiciones.


Una fuente con mucho que contar


La mítica Font de Caneletes, que desde el siglo XIX proporciona agua para los caminantes, un lugar de reunión antiguamente, y desde un siglo atrás convertido en un lugar apoteósico, mágico, eufórico, capaz de reunir a miles de “culés” a su alrededor. Su importancia no reside en su tamaño, ni en su espectacularidad, su luminosidad, ni en su capacidad para expender agua, sino, en esas historias de las cuales ha sido testigo.

Si la fuente hablara…


Nos podría contar el porque de su tradición futbolística. Si nos remontamos a los años 30, cuando los aficionados, para conocer los resultados de los partidos, acudían a la puerta de la redacción del diario político-deportivo “La Rambla”, ubicado justo enfrente de la fuente. En la puerta de la redacción se colgaba una pizarra con los resultados, así que cuando los equipos catalanes ganaban, los seguidores lo celebraban allí mismo. Con el paso del tiempo, este escenario improvisado se convirtió en un lugar tradicional y emblemático para la gran masa social barcelonista.


Un lugar con su propia leyenda


La leyenda nos dice que "Si beveu aigua de la font de Canaletes sempre més sereu uns enamorats de Barcelona i per lluny que us n'aneu tornareu sempre", en resumen, beber de la fuente provoca un enamoramiento de Barcelona y por lejos que os marchéis volveréis siempre.