La arteria vital de Barcelona, las Ramblas, llena de puestos coloristas de pintores, o vendedores de pájaros; lugar para el encuentro, el paseo o la inmovilidad de los mimos, es además territorio de cultura (teatro del Liceo) o de la compra (mercat de la Boquería). Desde su comienzo, junto a la plaza de Catalunya hasta su llegada al monumento a Colón, junto al mar, nos esconde grandes lugares, experiencias de todo tipo, grandes placeres para la vista: el museo Marítimo, la Iglesia de Betlem, la Plaça Reial o el mítico monumento a Colón señalando, algo aún sin determinar. De todos estos lugares, para pasear, comprar, culturizarse o simplemente para recrearse en un sin fin de placeres visuales, nos encontramos con un lugar, o mejor dicho, con una pequeña parcela en medio de toda esa grandeza que nos presenta las Ramblas, una pequeña fuente, como hay millones, pero ella no solo esconde litros de agua, sino grandes historias y tradiciones.
Una fuente con mucho que contar
La mítica Font de Caneletes, que desde el siglo XIX proporciona agua para los caminantes, un lugar de reunión antiguamente, y desde un siglo atrás convertido en un lugar apoteósico, mágico, eufórico, capaz de reunir a miles de “culés” a su alrededor. Su importancia no reside en su tamaño, ni en su espectacularidad, su luminosidad, ni en su capacidad para expender agua, sino, en esas historias de las cuales ha sido testigo.
Si la fuente hablara…
Nos podría contar el porque de su tradición futbolística. Si nos remontamos a los años 30, cuando los aficionados, para conocer los resultados de los partidos, acudían a la puerta de la redacción del diario político-deportivo “La Rambla”, ubicado justo enfrente de la fuente. En la puerta de la redacción se colgaba una pizarra con los resultados, así que cuando los equipos catalanes ganaban, los seguidores lo celebraban allí mismo. Con el paso del tiempo, este escenario improvisado se convirtió en un lugar tradicional y emblemático para la gran masa social barcelonista.
Un lugar con su propia leyenda
La leyenda nos dice que "Si beveu aigua de la font de Canaletes sempre més sereu uns enamorats de Barcelona i per lluny que us n'aneu tornareu sempre", en resumen, beber de la fuente provoca un enamoramiento de Barcelona y por lejos que os marchéis volveréis siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario